[Recuerdo] La verdadera historia del descenso de Real Cartagena a la Primera C

La afición exigió la salida del DT Céspedes, y se lió a golpes con jugadores. Fotos tomadas de El Universal.
A propósito de "antirecords", hoy me voy a referir a la que tal vez ha sido la peor humillación en la traumática historia del Real Cartagena, a manera de reflexión, para aprender de los errores cometidos y tratar de rectificar nuestras acciones (algo que algunos verdaderamente no saben poner en práctica).

Ocurrió por allá por el mes de abril de 1996. Concretamente, un domingo 14 de abril, por lo que se acaban de cumplir veintiún años de esa vergonzosa jornada.

Más de 7.000 aficionados fieles a la causa realista, observaron como el equipo orientado por el finado Héctor Javier Céspedes perdía 1-0, con anotación de Paulo Salazar, ante el Cartago Futbol Club.

Con ese resultado, Real Cartagena se iba inexorablemente para la Primera C, convirtiéndose nuestro equipo en el primero y único que hacía de manera inversa una escala alfabética que lo llevaba de la “A” a la “B”, y de la “B” a la “C”, en un recorrido inédito plagado de malas decisiones y de errores de directivos, cuerpo técnico, jugadores, periodistas e hinchas.

En aquella oportunidad, hubo de todo. Algunos aficionados se liaron a golpes con jugadores del equipo, como José Pérez Pianeta y Héctor Palencia Zumaqué. Otro tanto se fueron lanza en ristre contra varios periodistas, a quienes les reclamaron la debilidad de sus críticas y el haber permitido que los directivos armaran un equipo de medio pelo.

La memoria no me falla, y muchos fanáticos no me dejaran mentir, cuando les diga que uno de los periodistas más cuestionados en ese momento fue el fallecido ex burgomaestre de la ciudad, el señor Campo Elías Terán Dix, a quien si de casualidad leyera estas líneas, le tendrían que venir al recuerdo las voces sentidas y los reproches de decenas de aficionados dolidos por la debacle de su equipo amado.

Pero eso no fue todo. Cientos de hinchas coreaban de mala manera el apellido del técnico Céspedes, al que le recordaban a la autora de sus días. Mientras esto pasaba, varios jugadores se postraban en la cancha a llorar como mujeres lo que no pudieron defender como varones.

El estadio se llenó porque la afición creyó en todo momento que el equipo podía salir de ese infierno, pero al final terminaron viendo como Real Cartagena cavaba su propia tumba para convertirse en el primer equipo en la historia del balompié colombiano que pasaba de la Primera A a la B y de allí a la Primera C.

Pero como siempre, algo ocurrió, y un hecho providencial "tapó la cagada": El descenso del Real Cartagena se lo pasaron por la faja, y alegando que el equipo era socio de la Dimayor, consiguió una tabla de salvación que impidió que nos hundiéramos en un pozo sin salida llamado Primera C.

Hoy nos encontramos otra vez en un cruel predicamento. Los errores se siguen cometiendo, las excusas están a la orden del día, los de siempre siguen tapándole las embarradas a los de siempre. La hinchada sigue siendo conformista creyendo que el amor por los colores es más importante que la dignidad.

JOHN CAPELLA
ESPECIAL PARA PRIMERTIEMPO.CO


N. del E.: Este escrito fue originalmente publicado en el año 2012 en el blog “Real Cartagena” de El Tiempo. John Capella es abogado, y el primero de los bloggers deportivos en Cartagena. Algunos pasajes del texto fueron corregidos, para actualizar informaciones y datos posteriores a la publicación original del texto en 2012. Sin embargo, dichas ediciones no alteran el sentido ni la idea del texto.
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